Cómo tener una conversación incómoda sin incomodarte


Cómo tener una conversación incómoda sin incomodarte

Cómo tener una conversación incómoda sin incomodarte

En el mundo corporativo es necesario tener conversaciones difíciles y para ello debemos recordar que este será un diálogo que busca un cambio en los involucrados. Se trata entonces de crear un espacio donde se compartan puntos de vista y se alcancen acuerdos claros. 

Hace poco un amigo me contó que tendría que, por primera vez en su vida, despedir a alguien de su equipo. Le pregunté cómo se sentía al respecto y me dijo “Para nada tranquilo. Es una sensación horrible”. Es verdad. Yo también lo he vivido. Es una sensación bastante molesta, y he aprendido que, para tener conversaciones difíciles siempre, siempre, siempre, debemos recordar que conversar significa “cambiar conjuntamente” es decir, es un diálogo que busca un cambio en los involucrados.

Ahora veamos algunos consejos que pueden servirte en este sentido.


Consejos para tener conversaciones incómodas sin incomodarte 

Enfócate en la situación: Si estás despidiendo a alguien, enfócate en los hechos que conducen a despedir a esa persona. Si vas a pedir un aumento, enfócate en los datos que soportan el que pidas un aumento. Si vas a pedir una licencia laboral, enfócate en los beneficios, para ti y para tu empleador, de que te tomes una licencia.

Protege la relación: Un principio de vida que he adoptado es “nadie sabe para quien trabaja” y nada mejor que tener esto presente cuando vas a tener una conversación incómoda. No es un tema de tu relación con la persona, es un tema de cómo enfrentando la situación se obtienen beneficios a largo plazo.

Todo en buen momento: Tener conversaciones incómodas en lugares públicos es contraproducente. Tenerlas en medio del “fragor de la batalla” cuando suenan los teléfonos y los clientes necesitan de ti y de tu atención, también lo es. Busca que haya paz y soledad, que puedas enfocarte en conectar con la otra persona. Si hay conexión, hay interés.

Datos … datos …datos: Ten a la mano los datos que te llevan a conversar acerca del tema que pondrás en la mesa. Revisa bien esos datos y cerciórate de que posees la información suficiente y relevante para soportar tu punto. Prepárate para que tu contraparte aporte quizás otros datos o tenga otro punto de vista…lo que me lleva a mi último punto.

Actitud defensiva Vs. Actitud positiva: Si vas a defender tu punto, vas en modo “yo tengo la razón” y vas directo a una batalla. Si vas a “conversar” vas en modo “propongo esto” y vas directo a un espacio de crecimiento personal, del que quizás no salgas con lo que buscabas o a lo mejor sales mejor de lo que esperabas. El todo es: ve en modo escuchar y plantear. Ve en modo: lo que haré me ayudará a crecer como persona.

Eres tú quien define si una situación es incómoda o no 

Para adquirir destrezas en este campo y lograr tener conversaciones difíciles que sean fáciles de llevar y que lleven a buenos lugares, es necesario tener paciencia y tomar cada experiencia como un espacio único y edificante. Al final del día serás tú quien decida si esta es una conversación difícil o no y si eres capaz de llevarla adelante de la mejor manera.

Recuerda que con nuestro servicio de coaching podemos revisar qué estrategias seguir para no incomodarte al tener conversaciones difíciles y que puedas contar con más herramientas de crecimiento personal.


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